De una manera u otra todos la buscan, todos quieren abrir la puerta para ir a jugar. Y no por el Edén, no tanto por el Edén en sí, sino solamente por dejar a la espalda (...) el despertar a campañilla (...) la jubilación a patadas en el culo
y que nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo
y que nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo
